Carta de una exautonoma y desempleada más.

✍️ A/A de quien corresponda.

Mientras la actividad se desarrolla, obligaciones todas, hasta ahí bien, sin entrar en más detalles. Pero llega ese día nunca deseado en que tienes que dar el cerrojazo: cesas la actividad con razón justificada y toda la pena del mundo. Sí, muy triste, porque aunque te vayas con la certeza de que el fracaso no es sólo tuyo, sino de la sociedad por verse abocada a dejar su dinero en las grandes superficies y gigantes del mercado online… aún así, una vez más tienes que asumir que tú sueño ha vuelto a fracasar, aunque te hayas reinventado mil veces, te hayas entregado a tu trabajo, hayas salido de tu zona de confort y perseverado hasta el infinito.

Pues dicho esto, cesas la actividad y derechos cero.

Que no, que no, nada de nada. No te puedes agarrar a nada porque en su momento te animaron a emprender, te dieron alas y ganas de volar pero nadie te habló sobre la letra pequeña. Si te lanzas como autónoma además de leer la letra pequeña tienes que saber «leer el futuro».

¿Entonces qué?
Ah! ¿Estás en situación de desempleo inscrita como demandante en el SAE? ¿Tienes 52 años y más de 15 cotizados para poder pedir el subsidio para mayores de 52?
Pues tampoco, de eso nada, eso tampoco te corresponde. ¿Has cotizado al menos 6 años en el régimen general?
Pues tampoco, porque tienes que tener al menos seis años cotizados por contingencia por desempleo, con lo cual no llegas. En estos momentos te quedas sin ningún subsidio ni nada de nada a qué acogerte. Haber trabajado por cuenta ajena en vez de emprender.


¿Tenías más de 40 años y te animaron a sentirte valorada, profesionalmente respetada, a lanzarte como autónoma y jugar a las empresarias? Ahora… jódete porque no tienes derecho a nada. «Arremángate y busca trabajo María que aún estás a tiempo, o ponte a jugar a las casitas».

Pues eso, ya no me queda más que daros las GRACIAS por llevar mi autoestima a arrastrarse por los suelos.

Saludos
Soraya, una exautonoma y desempleada más.

PD: que conste que no es desánimo, es rabia e indignación. 💜