Renaciendo de las Cenizas

En algún momento de la vida, todos enfrentamos desafíos que nos hacen cuestionar nuestras pasiones y metas. Yo, como emprendedora, desde luego que no he sido una excepción. Después de años de dedicación a mi negocio de artes plásticas y gráficas, luchando contra vientos y mareas, llegó un momento donde sentí que esa ilusión y la pasión por lo hacía se había desvanecido; aquello de alcanzar mi sueño pasó a convertirse en quimera. Las crisis económicas y las adversidades me llevaron a cerrar las puertas de lo que una vez fue mi sueño.

La vida posee una sorprendente capacidad de transformación, y hoy deseo compartir contigo mi historia de renovación. Desde las cenizas de mis anteriores proyectos, he reavivado mi interés por el diseño de interiores, volviendo a mis raíces como delineante para crear infografías y renders 3D, lo cual me está proporcionado una forma fresca de expresión y creatividad.

Esta nueva fase es un desafío más, pero a su vez me brinda la oportunidad de aprender y crecer a través de mi capacidad de adaptación y mi eterna perseverancia. El diseño de interiores me está permitido explorar un mundo completamente nuevo, desafiando mi zona de confort y revitalizando mi amor por la creatividad.

Como vengo haciendo con asiduidad, seguiré compartiendo en mi blog mi viaje de transformación, mis proyectos, y sobre todo mi pasión renovada, junto con las experiencias y cambios que marcan mi trayectoria profesional.

Espero que mi historia inspire a quienes se han enfrentado dificultades en su camino. Porque, al final del día, los tropiezos se revelan como oportunidades enmascaradas.

Ahora, que sé que estás ahí delante de la pantalla, quiero aprovechar para invitarte a seguir mis entradas y mis trabajos. Ya sabes, si te puedo servir de ayuda en tus proyectos profesionales, distribución o decoración en tu hogar, no lo dudes, contacta conmigo y trabajaremos juntos tus ideas. Antes de acometer la obra o realizar los cambios, visualiza tus espacios de manera realista. 😉

Nuestros mayores y la era digital

Hola!
Hoy no vengo a hablarte de diseño, pero si de un tema que nos toca de lleno a todos. Antes de la pandemia sabíamos que esto más tarde o más temprano sucedería. Lo que no podíamos imaginar que sería una situación tan grave lo que nos iba a traer hasta aquí.

El confinamiento nos obligó a tener que hacer uso de las nuevas tecnologías prácticamente para todo. Los sonidos variopintos de los dispositivos móviles sustituyeron al pom-pom o al timbre de la puerta y los almuerzos en familia o con amigos se convirtieron en videollamadas.

Pero el mayor esfuerzo -a todos los niveles- lo han asumido nuestros mayores. Se han enfrentado cara a cara con una realidad que llevaban años escondiendo. La necesidad lo ha hecho inevitable. Lo que antes observaban como un bicho raro que les estaba robando el cariño de sus hijos y nietas, ha pasado a ser un fiel amigo que incluso llega a sustituir a la gran pantalla TV.

Ya no es un futuro cercano, ya es una realidad inminente. No es que lo digital esté presente en nuestro día a día, es que es algo necesario y para la mayoría indispensable.

No sólo acudimos a los ordenadores y dispositivos móviles para tareas de videollamadas y mensajes WhatsApp. Hay tareas importantes como compras, trámites bancarios o administrativos que antes solventábamos de manera presencial y hoy nos vemos obligados a solucionar digitalmente. Las restricciones y cierres perimetrales en mayor o menor medida nos mantienen confinados, por lo que las redes sociales acaparan una gran parte de nuestros ratos de ocio.

De ninguna de las maneras se debe imponer a nuestros mayores el realizar trámites administrativos por la vía digital. Para la inmensa mayoría es tan necesario, como complicado e inaccesible. Tampoco es de recibo que personas en redes sociales se rían, discriminen o censuren los errores ortográficos o las manera en que algunas personas se expresan en estos medios.

Siempre debemos tener presente que detrás de nuestra pantalla los perfiles son infinitos. Que no todos hemos tenido las mismas oportunidades, capacidades y medios para poder desarrollarnos. Ya suficientes barreras les fueron impuestas, como para que ahora se les ridiculice -con o sin intención- haciéndoles sentir desplazados. Otras cosas pueden no estar en nuestras manos, pero esto sin duda lo está.

No se lo hagamos más difícil. Acerquémoslos al mundo digital, hagámosles partícipes, mostrémosles todo aquello que pueda darles soluciones, ratos de ocio y diversión.

Esta nueva era también les pertenece. Porque nuestros mayores también son la nueva era.
Tenía algo de decir y lo he dicho.

– Crear para vivir | Vivir para crear –


Resiliencia y creatividad

Después de unas semanas de desconexión, vuelvo a retomar la actividad y en esta ocasión quiero hablarte sobre la resiliencia y el papel tan importante que juega la creatividad en mi manera de entenderla.

El saber cómo gestionar una situación incómoda y dolorosa saliendo de ella llevándonos sólo lo positivo es mucho más que un aprendizaje, es algo que además, te ayuda a ejercitar la creatividad a muchos niveles.

A veces hay situaciones que nos obligan a parar momentáneamente aquello que hasta ahora acaparaba todo nuestro tiempo. Situaciones que nos desplazan de nuestra zona de confort, provocando sensación de miedo y desconfianza. Momentos que despiertan esa parte que durante años permaneció aletargada dentro de nosotros. Esa parte a la que sólo un susto puede hacer despertar, mantenernos con los ojos abiertos y permanecer a la expectativa, pero que a su vez nos obliga a trasladar a un segundo plano ese mundo que construimos con ilusión y que en el estado en el que nos encontramos pasa a carecer de importancia. Es ese segundo plano al que nos cuesta llegar cuando queremos retomar aquello por lo que tanto trabajamos.

Tras pasar unas semanas como en – crisis de ausencia – sin encontrar atajo alguno hacia el camino de vuelta, frené en seco y actué. Decidí echar la vista atrás. Revisé archivos, mensajes, consultas… Me senté a observar mi actividad en redes sociales como si me sentase a leer un último cómic al calor de la chimenea.

Imagen tras imagen. Un trabajo tras otro con sus horas, sus logros y sus fracasos se proyectaban frente a mí. Todo propósito, esfuerzo e inversión a lo largo de estos años por perseguir mis sueños no pueden adormilarse en un cuarto oscuro donde la luz solo se filtra por debajo de la puerta. No puedo permanecer más tiempo impasible y lamentándome de algo que no tiene vuelta atrás. Pero sí puedo y debo caminar hacia adelante, trazando una nueva ruta, abriendo un nuevo camino que me dirija precisamente ahí dónde siempre quise llegar. O es ahora o es nunca.

Hace dos años participé en una Lanzadera de empleo y emprendimiento. Una de las muchas cosas que me aportó esa experiencia fue el entender en profundidad la palabra resiliencia. Descubrí que no era algo nuevo en mi vida, que ya padecí situaciones que tuve que gestionar y que precisamente fue mi capacidad de resiliencia la clave para salir a flote.

Ahora que sé de la importancia de esa palabra y la fuerza que puedo ejercer sobre mí misma para salir de una crisis, no me queda más que tomar la rienda y trazar un nuevo recorrido.

Precisamente ese es el momento en el que nuestra capacidad creativa tiene que avivar más que nunca. Ese estado en el que sentimos la necesidad de diseñar una nueva estrategia que no nos aleje de nuestros sueños y que al mismo tiempo no nos distraiga ni un ápice de todo aquello que nos rodea.

Y hablando de creatividad… ¿Llegaste a ver la última de mis creaciones? Tres en raya y panel fotográfico. Pues ahora trabajando en la próxima. Y ya sabes, si se te ocurre algo, cuéntamelo. Si está en mis manos lo haré posible.

«Crear para vivir. Vivir para crear»